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El dolor, el sufrimiento, la pérdida y el malestar subjetivo son la estructura emocional de la crisis y usualmente deviene en posibilidades de aprender a vivir mejor. La situación problemática inicial deja una sensación de vulnerabilidad, de pérdida o de fracaso, la cual puede ser revertida total o parcialmente con la ayuda de una asesoría psicológica acorde a las necesidades y características de la(s) persona(s).
Las dificultades de la vida son habituales pero superables y es necesario recordar que la vida es inestable pero la forma en que se vive es la que hace la diferencia. |